LAGUNAS DE RUIDERA Imprimir
Escrito por Miguel Ángel Gallego   

Es un oasis en mitad de La Mancha. Las Lagunas de Ruidera ofrecen al visitante deleitar la vista al contemplar las 15 lagunas que lo forman, siguiendo unas sencillas rutas pensadas para todos los gustos, después del descanso, visitar los lugares más característicos de la zona, así como las localidades de su entorno, todo ello disfrutando de un pleno contacto con la naturaleza.

 

 

Las lagunas son el drenaje natural de una buena parte del acuífero del Campo de Montiel. El bicarbonato cálcico presente en las aguas de infiltración subterránea del acuífero forma precipitados de caliza (denominados tobas) cuando las aguas afloran en las lagunas. Se forman así las cascadas que separan unas lagunas de otras y que dan a este paraje las espectaculares caídas de agua que unen unas lagunas con otras a lo largo de 25 kilómetros. El desnivel existente entre la primera laguna, denominada La Blanca, y la última, La Cenagosa, es de 120 metros. La extensión de las lagunas es pequeña, salvo alguna excepción (lagunas San Pedro, Colgada y del Rey) y su profundidad es variable en función de la climatología, llegando incluso a secarse en las estaciones secas.