Cruz de Santiago

 

 


 

HISTORIA DE ALBALADEJO PDF Imprimir Correo electrónico
POBLACIONES - Albaladejo
Escrito por Administrador   

Basándose en diferentes fuentes bibliográficas, en prospecciones realizadas en toda la zona y en diferentes hallazgos arqueológicos, es muy posible, a falta de estudios que lo confirmen, que los primeros poblamientos correspondan al Paleolítico Inferior y Medio, a juzgar por diferentes utensilios líticos encontrados a lo largo del área de influencia del Río Villanueva, (La Dehesa, La Vega, etc) de similares características a los estudiados por diferentes autores en yacimientos cercanos a Villanueva de la Fuente. En cualquier caso, estarían formados por pequeños grupos, asentados junto a los ríos, donde encontraban fácilmente su sustento a partir de la caza, la pesca y la recolección de alimento vegetal.


Hasta la Edad del Bronce no se extiende el pastoreo y la agricultura, aunque la plenitud de estas transformaciones no llegará hasta la mitad del II milenio. Es la época de los poblados en alto, fácilmente defendibles y cercanos a algún río controlando rutas y valles, las cerámicas campaniformes y actividad minera. Atendiendo factores, pueden localizarse varios yacimientos en la zona de confluencia de los ríos Villanueva y Guadalmena, donde se han localizado cerámicas, utillaje lítico pulimentado y vestigios relacionados con la minería, que se encuadrarían cronológicamente en la Bronce Medio.

En la Zona de "Picondonero" se dan cita una serie de elementos que pueden estar relacionando el lugar con esta etapa:"La caldera", excavada en la roca como posible horno de fundición de metales, "El Tesoro", la "Plaza de Armas", con restos de una posible muralla, huellas de actividad minera en las cercanías, cerámicas relacionadas con sus enterramientos y una privilegiada situación estratégica, han suponer que, al menos como plaza fuerte o lugar de vigilancia y control, fue utilizados por diferentes culturas.

La Edad del Hierro marca el siguiente gran momento cultural, en ella se produce el paso a la historia, a la aparición de la escritura y a una organización sociopolítica que con los romanos desembocará en las bases de la cultura occidental. El "Villar de Casa Paterma", situado junto al arroyo del Horcajo y a una importante vía de comunicación, dominando unos terrenos en los que practicar la agricultura y la ganadería, cuenta con restos cerámicos que demuestran su poblamiento desde esta época hasta la Edad Media, pasado por los períodos ibérico y romano.

Del poblado ibérico, habitado por oretanos, sólo nos quedan fragmentos cerámicos de vasijas realizadas a torno en su mayor parte, decoradas con motivos geométricos pintados y estampillados. Posteriormente, el lugar sería romanizado y experimentaría un ligero auge debido a su cercanía con la populosa Mentesa, ciudad ibero-oretana situada en la actual Villanueva de la Fuente, que en época romana llegó a convertirse en capital de toda la zona.

Sin lugar a dudas la Vía Hercúlea o Camino de Anibal constituyó otro de los principales pilares de dicho esplendor. Este camino unía Cádiz con Sagunto y Roma, Aprovechando las vías de comunicación que unieron desde tiempos más remotos el norte de de Andalucía con la Meseta, a través de los pasos del Guadalmena. Mencionada por diferentes autores desde la antigüedad, se conoce con bastante exactitud su recorrido. Procedente de Cástulo subía hasta Mariana (cerca de Puebla del Príncipe) para desde allí dirigirse hacía la citada Mentesa cruzando la altiplanicie de los "Calares". El camino que discurre por las vegas de Terrinches, Albaladejo y Vva. De la Fuente, uniéndose en ésta a la vía Hercúlea, forma parte de una serie de ramales secundarios que, junto a otros formaron un importante nudo de comunicaciones, enlazando con otras calzadas ibéricas procedentes del Valles del Jabalón hacia Almansa A través de ellas se desarrolló buena parte del proceso de conquista y explotación del territorio.

El nombre del pueblo hace referencia directa a esta importante vía de comunicación, "Al-balat", significa "el camino".

De época romana han sido identificados varios enclaves. Aparte de la mencionada "Paterniana", "Paterno" o "Casa Paterna", existen restos de estructuras dentro del actual casco urbano en la zona de la Plaza y la calle del Arco. El Castillo también puede ser de origen romano, reconstruido y reformado en diferentes momentos. A la misma época pertenece la villa romana de "Puente de la Olmilla".

Esta Villa, habitada al menos desde el siglo I, todas las precauciones defensivas y junto a la calzada que garantizaba la exportación de productos. Obedecía por tanto a intereses económicos o estratégico-administrativos. Fue descubierta en el año 1.973. Las excavaciones se iniciaron un año después y su estudio se continuó en posteriores campañas. Se trata de una villa tardoimperial, con un patio central rodeado de columnas y pasillos en cada uno de los lados. Destaca una sala de planta absidada con suelo de mosaicos que ha identificado con el triclinio o comedor. Por loso mosaicos que pavimentan varias dependencias, la tipología de las cerámicas encontradas y el análisis de las monedas, se ha fechado en el siglo IV de C. Entre los mosaicos sobresale uno compuesto por dos panteras sobre fondo blanco, una corriendo y otra sentada, enmarcadas por diferentes cenefas y motivos geométricos. La parte central está destruida, aunque pudo tener un contenido dionisíaco. Este conjunto puede verse en la actualidad en el Museo Provincial.

Aunque la villa se encontraba en funcionamiento desde el siglo I de C., estas poblaciones aumentarían en número a partir del siglo III cuando ante la crisis las clases acomodadas abandonan las ciudades para evitar la presión fiscal. Surgieron así lujosas mansiones donde vivía un terrateniente rodeado de trabajadores esclavos o libres que cultivan las tierras.

La economía se basaba e la agricultura y la ganadería. Las amplias zonas de monte y bosque proporcionaban una abundante caza. La minería en las estribaciones de la sierra de Alcaraz y a lo largo del Guadalmena, explotada con anterioridad por los pueblos prerromanos, completaría el apartado económico.

SIGLOS XVI, XVII Y XVIII

Comienzos del siglo XVI los vecinos de esta alquería compraron el villazgo, cuando el rey Carlos I necesitando dinero en su lucha contra los turcos, obtuvo autorización del Papa para vender parte de los bienes de las órdenes y otorgar el título de villa, mediante el abono de una suma respetable, a las aldeas que lo solicitaban.

De esta nabera, se consiguió la separación de Segura de la Sierra, tomando el nombre de Albaladejo de los Freires, en alusión a los caballeros de la Orden de Santiago. Algunos autores afirman que la concesión de dicho villazgo se produjo en 1.566 y se confirmó durante el reinado de Felipe III en 1.610.

En el año 1.525, durante una visita de la Orden se anotaron algunos datos, que refiriéndose al castillo, dicen”: Hay unas torres con una puerta e arriba bien almenado e la bóveda tiene necesidad de reparo porque cuando llueve se remana.. E tiene granero e bodega e aposento."

En 1.575, a través de las relaciones de Felipe II sabemos: "que el monte había dado paso a terrenos de labor en la mayor parte del término,... que existía una fuente con bóveda de piedra labrada con dos caños,... que se molía en los molinos del río Villanueva y otros del Guadalmena,... que había dos dehesas con cuyas rentas se pagaban las obras de la iglesia dedicada al señor Santiago y otras obras del concejo.

[...] Que la encomienda pertenecía al Duque de Feria y éste recogía los diezmos de pan y vino en una torre muy anticua hecha de cal y piedra con bóveda de ladrillo muy bien hecha, en la que había un mayordomo nombrado por el comendador, que había falta de aceite; ... que había unas doscientas casas de piedra y barro y de tapiería de tierra, algunas con costra de cal, con techumbre de madera de pino o sabina, traída de las Sierras de Alcaraz y Segura, cubiertas de teja; que había unos trescientos vecinos hay algunos moriscos que vinieron del Reino de Granda, (en total 1.500 habitantes), en su mayoría labradores, algunos oficiales de herreros, sastres y zapateros y que no había hidalgo alguno; que el Arzobispo de Toledo y el Vicario del Campo de Montiel eran las autoridades eclesiásticas y que había dos alcaldes ordinarios, dos de la Hermandad, dos regidores, dos alguaciles, mayordomo, escribano y cuadrillero; que los vecinos gozaban con sus ganados de los términos comunes de la Orden de Santiago, que había una iglesia antigua y dos ermitas, de San Juan y San Sebastián y un cura de la Orden, que las fiestas eran San Sebastián, Santa Quiteria y la Conversión de San Pablo, además de las que la Santa Madre Iglesia mandaba guardar, que había una casa de hospital sin rentas, donada por Sancho Sánchez para dar albergue a los pobres transeúntes; que cerca pasaba el camino Real y que el Villar de Casa Paterna no había edificio alguno en pie ni muros que subieran del suelo"

Pesar de las repetidas epidemias de peste, tifus, períodos de sequías, plagas de langosta, etc., acaecidas durante la primera mitad del siglo XVI en todo el país, la población fue aumentando moderadamente hasta finales del siglo. Por este motivo se efectuaron nuevas roturaciones de tierras adaptándolas al cultivo. Poco después, entre los años 1.590 y 1.615, nuevas crisis, epidemias y emigraciones provocaron la ruptura del crecimiento demográfico y el descenso de población que va a ser una constante a lo largo de todo el siglo XVII En 1.591 cuenta con 304 vecinos y 1.140 habitantes, pasando en 1.625 a 234 vecinos. Hasta 1.639 se mantiene en 260 vecinos y 975 habitantes, descendiendo a 193 vecinos y 869 habitantes en 1.693.

La agricultura y ganadería seguían enfocándose al autoconsumo y al no tener que depender de mercados exteriores y haber poca población estos tiempos fueron más llevaderos aquí que en otras zonas. El comercio era muy escaso, los caminos se encontraban en malas condiciones y solo unos cuantos arrieros de bueyes o mulas transportaban algunas mercancías. También se compraban y vendían productos y ganados de las ferias,

La Orden de Santiago seguían ejerciendo el patronato sobre la iglesia y el hospital, dependiendo de la Encomienda de Segura que sería la encargada de pagar al cura. El mayordomo, fraile de la Orden, era el administrador.

La propiedad comunitaria y concejil se regulaba por las "Ordenanzas de la Comunidad" para defensa del patrimonio y su utilización y beneficios por los vecinos y habitantes de la comunidad. Albaladejo contaba con dos dehesas concejiles (la Dehesilla y el Carrascal), siendo los bienes comunales los del término de la Orden.

A medida que transcurría el siglo XVII se fue notando un ligero aumento de población. Los 1.000 habitantes que más o menos habitarían el pueblo en esta centuria veían mermarse su salud apenas llegaban a los 45 años, como consecuencia de las duras condiciones de vida y solo un 3% superaba los 35 años de edad. Los pobres seguían beneficiándose de los hospitales o casa de amparo, que se sostenían a duras penas mediante donativos o algunas rentas, hasta que fueron desamortizados por decreto en 1.798. Seguramente este fue también el final del que existió en Albaladejo.

En el siglo XIX la agricultura sigue siendo la principal fuente de riqueza, basada en el cultivo de cereales, vid y patatas.

El índice de analfabetismo ronda el 80% y el pueblo experimenta un escaso desarrollo (en el año 1.846 contaba con 1.695 habitantes y unas 300 casas), en gran parte debido al mal estado de las comunicaciones en toda la provincia y su emplazamiento geográfico, lejos de grandes núcleos de población o vías de comunicación importantes.

Durante la guerra de la Independencia contra los franceses, la carestía de alimentos, los robos de comida y leña, los saqueos y fusilamientos, el miedo, ete. , Dieron lugar a unas consecuencias económicas y sociales muy negativas en toda la provincia.

Entre 1.808 y 1.833 los intentos de transformación de la propiedad de la tierra partieron de la desamortización eclesiástica y municipal, provocando el inicio de la decadencia económica de la iglesia que culminaría con la desamortización de Mendizábal en 1.836. A través de dichas desamortizaciones se ponía a la venta pública las propiedades de la iglesia, los bienes comunales, los pertenecientes a las órdenes religiosas, los de realengo y en general todos los correspondientes a "manos muertas" nombre que se daba a los propietarios que tenían un patrimonio que no se podía vender.

Hacía 1.834 se crean los Partidos Judiciales y los Ayuntamientos electivos, pasando a depender de ellos muchas funciones relativas al servicio de intereses creados que sentarán las bases del "caciquismo"

Las desamortizaciones, sobre todo la de Madoz a través de la Ley de Desamortización General Civil y Eclesiástica, de 1.855, fueron, involuntariamente, el origen de este caciquismo, permitiendo comprar con las máximas facilidades a los que tenían dinero al tiempo que se despojaba a los campesinos de los recursos procedentes de los Bienes de Propios y Comunales. Estos se ven obligados a depender económicamente de los terratenientes, agudizando los problemas sociales en el campo.

El total desamortizado en Albaladejo en 1.855 supone el 93,2% de su término municipal (4.174 de las 4.798 hectáreas totales), siendo la cuarta parte de las fincas desamortizadas mayores de 250 hectáreas.

La agricultura se caracterizó por el bajo rendimiento y la utilización de unas técnicas de cultivo rudimentarias durante todo el siglo XIX que no se abandonarán hasta mediados del actual.

Albaladejo inicia el siglo XX con 1.532 habitantes, tasas de natalidad y mortalidad infantil elevadas y un 70% de población analfabeta, lejos de la participación política y fácil de manejar por los que tenían el monopolio de la cultura.

Esta situación social continúa durante la Dictadura de Primo de Rivera (1.923-1.930), agravándose durante la Segunda República (1.931-1.936), en la que la situación de paro, mucho más problemática que la actual al no contar con ningún tipo de ayudas, junto a la carestía general, hacían de la mendicidad una práctica frecuente. El malestar social va empeorando a la vez que los partidos políticos se radicalizan desembocando en la Guerra Civil.

La provincia de Ciudad Real contribuyó militar y socialmente al servicio de la República. Su valor estratégico era alto por su situación entre frentes de batalla, pero la contienda aquí se vivió con bastante apatía y alejamiento en el ámbito general, si exceptuamos los acontecimientos de carácter local que se desarrollaron durante y después de la misma. Las consecuencias sociales, políticas, culturales y económicas derivadas de las Guerra trajeron consigo tiempos difíciles y un nuevo retroceso general.

A pesar de todo, en 1.940 el número de habitantes asciende a 2.773, aumentando hasta los 3.456 hacia 1.960. En estos años se produce una fuerte emigración hacia diferentes lugares y desde entonces la población ha ido disminuyendo paulatinamente. En 1.982 ronda los 2.000 habitantes y en la actualidad cuenta con 1.598.

 

 

Fuente: http://www.pueblos-espana.org, wikipedia

 

Ultima actualización ( 24 de Mayo de 2008 )
 
 
 
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